Seguimos con algunas de las pautas básicas para encontrar un
empleo. Ya hemos afrontado la realidad, asumido las dificultades, establecido
un objetivo y preparado un buen CV. Pero, por supuesto, debemos tener más
herramientas y recursos de apoyo para aumentar nuestras posibilidades de
conseguir ese ansiado trabajo. Por ejemplo, podemos preparar una carta de
presentación, y entrenarnos para afrontar de forma correcta una entrevista de
trabajo. En la presente entrada vamos a centrarnos en estos dos puntos de la
búsqueda de empleo.
-¿Qué es una Carta de Presentación? Pautas básicas.
Una carta de presentación es un documento que complementa al
currículum, y cuyo objetivo es que el mismo destaque entre el “montón” de
currículos que (muy probablemente) el responsable de Recursos Humanos ya
disponga encima de la mesa. En una carta de presentación bien redactada deben
quedar bien claro el tipo de trabajo que estás buscando, cuáles son tus
aptitudes de cara a ocupar eficazmente ese puesto, por qué estás motivado para entrar
a trabajar en esa empresa, qué puede aportarle tu enfoque personal, y cómo se
adapta tu formación y experiencia al puesto de trabajo. En definitiva, podría
resumirse en que es un documento breve en el que explicas a la empresa por qué
debe contratarte, y por qué eres su mejor opción.
Tal y como indica el portal de empleo PrimerEmpleo.com, se
pueden crear diferentes tipos de cartas de presentación, dependiendo de si
estás enviando tu currículum a una oferta de trabajo o si, por el contrario,
quieres entregarlo de forma “espontánea” a una empresa. Sin embargo, sus pautas
de redacción son similares y sencillas. Organiza la carta en diversos párrafos,
empezando por tu nombre y datos de contacto. Empieza el texto dirigiéndote a
quién la va a leer (por ejemplo, “A la atención de…”). Después, véndete de
forma realista: Cuál es tu formación académica y extra-curricular (cursos de
especialización, idiomas, etc.) y tu experiencia, ya sea laboral, de prácticas
o de voluntariado, pero todo ello de forma breve. Dedica el siguiente párrafo a
explicar por qué estás interesado en trabajar en esa empresa (por ejemplo,
porque quieres desarrollar una carrera en ese ámbito, porque es una de las más
importantes del sector, etc.), y finaliza con una despedida en la que quede clara
tu disposición a explicar tu CV de forma completa en una entrevista personal.
Si bien escribir este tipo de cartas parece algo trivial, una buena carta de
presentación puede “ascender” un CV hasta los primeros puestos, por tanto
dedícale el tiempo necesario hasta que resulte atractiva. Puedes ver ejemplos
de cartas de presentación aquí.
-Relájate: Es sólo una entrevista.
Con unas buenas herramientas de búsqueda de empleo (y un
poco de suerte), puede que llegue el momento en el que tengamos que afrontar una
entrevista de trabajo. Y este es uno de los momentos más críticos en la
búsqueda de empleo. Las entrevistas de trabajo suelen generar nerviosismo y
ansiedad, debido a que mentalmente interpretamos que nuestro futuro depende del
resultado de la misma, y en gran medida es cierto. Sin embargo, si aprendemos a
relajarnos, con toda probabilidad nos irá mejor; además hay que considerar que en
muchos procesos de selección la primera entrevista tiene como objetivo conocer
a los candidatos, realizando así una criba previa a una segunda entrevista más
formal.
En primer lugar, relativiza: No va a pasar nada si una
entrevista no sale al 100% como nosotros esperamos. De hecho, el estrés que
produce puede hacernos incluso tener una percepción subjetiva más negativa de
lo que ha sido, es decir, puede que pensemos que ha ido fatal porque estábamos
nerviosos, pero en realidad el entrevistador se haya quedado con un buen “sabor
de boca” (piensa que ellos ya cuentan con que la mayoría de los entrevistados
van a estar nerviosos). Por todo ello es muy importante relajarse previamente y
estar en unas buenas condiciones psicofisiológicas previas (haber dormido bien,
llegar a la entrevista sin prisas, ir con ropa cómoda, etc.). Además, también
es muy importante estar preparados para afrontar la frustración: Una entrevista
de trabajo no va a derivar necesariamente en un puesto. Con la gran
inestabilidad actual, debemos ser conscientes de que la cantidad de personas
que buscan empleo es enorme, y que conseguir ese trabajo ya no depende del todo
de nosotros.
-Afrontar las preguntas difíciles.
Una de las claves para superar exitosamente una entrevista
de trabajo es prepararla concienzudamente. Y cuando digo prepararla me refiero
a prepararla bien, desde el momento en el que se entra al despacho del
entrevistador hasta la despedida. Si ya te has enfrentado a varias entrevistas
probablemente te hayas dado cuenta de que has ido mejorando en su ejecución,
porque vas corrigiendo los errores que has cometido en las previas. Si la
preparas bien, puedes anticiparte a esos errores.
Además de preguntarte por tu formación, experiencia, puntos
fuertes y débiles, etc. (preguntas cuya respuesta debes haber preparado bien
previamente, por supuesto) puede que el entrevistador te realice preguntas por
competencias, es decir, para ver cómo actuarías ante determinadas situaciones.
El enfoque de los Recursos Humanos por competencias resulta muy interesante, ya
que permite al entrevistador hacerse una idea de cómo es un potencial
trabajador sin que éste posea una gran experiencia. Por ejemplo, si optas a un
puesto en el que es necesario utilizar un determinado programa informático muy complejo,
puede que te pregunten cómo afrontarías un problema en ese programa o cómo
intentarías resolverlo. Si ante este tipo de cuestiones te quedas en blanco o no
respondes adecuadamente, aumentas tus posibilidades de no pasar a la siguiente
fase del proceso de selección. Por eso es también imprescindible preparar bien
nuestras respuestas a preguntas como “¿Cuál es tu mayor defecto?” “¿Qué es lo
que cambiarías de ti?”, etc. En estos casos, huye de respuestas estereotipadas
(dentro de lo posible) e incluye siempre una coletilla “positiva” al final. Por
ejemplo: “En ocasiones tengo problemas con las nuevas tecnologías, pero he realizado
varios cursos últimamente y estoy mejorando mucho en ese tema”.
Infórmate sobre la empresa, visualízate en la entrevista,
ensáyala con un amigo o familiar (aunque te resulte cómico), practica la
respiración profunda, relájate… Si afrontas la entrevista de una forma activa y
positiva, sin duda habrás mejorado tu “empleabilidad” y estarás más cerca de
conseguir lo que deseas. Y, como consejo personal, sé tú mismo y sé sincero.
Está claro que hay que venderse bien, pero ten confianza en ti mismo y no intentes
ser quién no eres; se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.
Y como el humor siempre viene bien para relajar tensiones,
os dejo con un sketch ya muy típico sobre las entrevistas de trabajo. Porque,
¿qué cosas no tienes que hacer bajo ningún concepto en una entrevista?
David Olivares Valles
@davipsico

















